Los estudiosos especialistas en deportes de motor indican que la inteligencia visual-espacial está relacionada con el desarrollo del hemisferio derecho cerebro, el cual se tiene su mayor crecimiento entre los 3 a los 7 años de vida.
En ese periodo se logra la mejor capacidad de calcular volúmenes, distancias, espacios, así como los cambios de ellos a través de la aceleración, la velocidad y la desaceleración.
Justo esas habilidades se ejercitan y maduran en las categorías de iniciación del deporte a motor (carreras de motos, go-karts, etc.).
Se debe considerar que un infante de esas edades tiene mayor flexibilidad corporal, gran reacción muscular y ausencia de temor al riesgo. Esos 3 elementos le permiten buscar los límites de sus máquinas.
Por otro lado, los motoristas de élite practican y han sido actores primarios de disciplinas fuera de pista, como motocross, trial, etc. Todo indica que se afina la sensibilidad del manejo al hacerlo fuera del asfalto.
Esas situaciones deben considerarse cuando se tiene un hijo, porque es muy fácil pensar en que la motocicleta será más y más frecuentemente, el más conveniente transporte personal.
De esa forma, enseñar a los hijos a manejar moto tiene su mejor período: cuando son niños.
La moto Suzuki DRZ 50 es la mejor máquina para entrar al fabuloso mundo de la motocicleta, como deporte o como modo de transporte.
No se trata de una moto de juguete, sino es una motocicleta real, de tamaño reducido. Sus sistemas son iguales a los montados en motos de mayor cilindrada, muchas de ellas, utilizadas en seriales deportivos de primer nivel.
Por eso, la Suzuki DRZ 50 es una herramienta de aprendizaje para la vida, para tener motoristas hábiles en las calles y carreteras. Además, de ser una prueba real del potencial inicio de la profesión deportiva de una estrella del motociclismo en el futuro.
