Se convocó a un equipo de apasionados profesionales, liderado por Koji Yoshiura. El objetivo general era superar la velocidad tope de 300 kilómetros por hora, en una motocicleta de calle.
Se le bautizó como “Hayabusa”, nombre japones de un halcón peregrino capaz de alcanzar altísimas velocidades cuando vuela en picada.
Así, en el Salón Internacional Intermot de Alemania en su edición de 1998, se develó la Suzuki Hayabusa como modelo 1998. El modelo tiene la denominación formal somo Suzuki GSX-1300R.
Esta motocicleta creó el segmento de hiperbikes, denominación establecida para motocicletas herederas directas de las pistas de carreras, adaptadas para largos viajes realizados a alta velocidad.
En su carrocería se expresa el principio: “La forma es determinada por la función”. Largas horas en el túnel de viento, lograron llegar a un coeficiente de resistencia aerodinámico digno de una moto de carrera en pista: Cx=0.29. Su impactante figura ha marcado un rango de referencia, además de ser parte de la personalidad del producto.
Inicialmente, montó un motor de 1,299 centímetros cúbicos, capaz de entregar 175 caballos de fuerza. Su desempeño se limitó a sólo 299 kilómetros por hora.
En la segunda generación, su desplazamiento aumentó a 1,340 cc y se montó el selector de modos de conducción de Suzuki (SDMS), para lograr una gestión del motor revisado y aumentado.
En 2021, se lanzó la tercera generación, con una figura aún más agudo y un motor mejorado, así como sistemas para obtener un mejor desempeño.
Desde su lanzamiento, hasta el presente año, se han producido y vendido más de 200 mil unidades de esta fabulosa motocicleta. Vale la pena conocerla.
