Nuestra motocicleta es una vehículo conceptualizado, diseñado y construido para llevarnos a nuestro destino de manera económica, duradera y segura. Si tiene algunos pincelazos de deportividad es para agregar emoción a esa tarea, pero las motos de carrera son artículos altamente evolucionados y en constante cambio, para ser más competitivas en la próxima carrera.
La gran presión de trabajo de motos usadas en MotoGP, hace que cada vehículo tenga una duración de cerca de 2 mil kilómetros, es decir, unas 3 a 4 carreras. En referencia, su moto está fabricada para durar más de 50 veces eso.
Es decir, seamos claros: su motocicleta de uso cotidiano, es heredera de mucha tecnología probada en las pistas, pero no es apta para pretender estar corriendo. Una pequeña prueba es que su moto de uso citadino llegará como velocidad máxima a unos 115 km por hora, mientras una de las que corren en MotoGP superan los 350 kilómetros por hora.
Y ni comparar la capacidad de cruzar y de frenar, de cada uno.
Los atletas de elite del deporte a motor tienen un desarrollo de inteligencia espacial extraordinario. Además, lo ejercitan y ponen en práctica todos los días. La exigencia de su disciplina hace que tengan reflejos muy rápidos, fuerza en todo el cuerpo y, en términos generales, una condición física de un humano extremo. De nuevo, no se puede comparar con la vida cotidiana de quienes manejamos moto en las ciudades y las carreteras.
Se debe concluir en un punto muy lógico: ni nuestra preciada moto, ni nosotros estamos capacitados para correr en las carreteras. Ni por cercanía podemos compararnos con lo que se hace en las pistas.
Sin embargo, si alguien creo o supone que es capaz de sentirse un as del timón, debería tomar un curso de manejo deportivo y participar en alguna categoría de iniciación.
Pero, nunca, nunca y nunca creer que puede equipararse con los pilotos profesionales.
La vida tiene mucha más importancia como para tener que determinar, a través de un hecho irreversible, que nuestra capacidad espacial no ha sido desarrollada como esos 22 súper deportistas que corren en el serial más importante del mundo. Debemos ser francos con nosotros mismo.
