Según los especialistas en finanzas personales, para tener en el futuro, se debe ahorrar el 10% de lo ganado en la actualidad.
En el estricto sentido de la palabra, ahorrar es tomar un monto de dinero y colocarlo en un producto financiero o, simplemente, guardar billetes y monedas en un lugar donde no será tomado para su uso.
Sin embargo, el refranero popular indica: “Dejando de perder, también se gana”, es decir, dejando de utilizar el dinero de manera antojadiza, también se puede tener exceso de recursos, lo cuales, eventualmente, pueden ahorrarse.
Si en febrero tenemos los mismos ingresos que otros meses, pero nuestro ritmo de gasto se reduce en 3 días, es justo cerca del 10% de cada mes. De allí, debiera existir un excedente para iniciar o incrementar un ahorro.
Considerando que las motos Suzuki son construidas para dar un servicio de transporte conveniente en función de la relación “precio/beneficio”, hacer un ejercicio de buen uso de la motocicleta puede ser una fuente de ahorro.
Esa programación de uso de su moto Suzuki puede incluir inversiones en mantenimiento, compra del mejor combustible al que se tenga acceso y, hasta, adquisiciones de elementos estéticos para personalizar el vehículo.
Si se establece una adecuada disciplina, seguramente habrá oportunidades variadas, desde compras de oportunidad (a buen precio y buena calidad) hasta fondos monetarios para inversiones, o contingencias.
Sin pretender ser extremista, febrero puede ser una valiosa oportunidad para empezar o fortalecer el ahorro persona y familiar.
Solamente a través del buen uso de los recursos se puede ir subiendo y subiendo la calidad de vida. Apuntar a un golpe de suerte es, cabalmente, eso: una probabilidad estadística con poco fundamento de realización en la vida cotidiana.
Para quienes manejan una moto Suzuki, este tema no les es extraño porque ya saben de los ahorros intrínsecos en la adquisición y uso de su motocicleta, pero es una buena oportunidad para encausarlo en un programa de ahorro más formal.
