Ninguna persona puede decir seriamente que al tomar una copa o una cerveza maneja mejor algún vehículo. Es contra la lógica mínima del humano.
A pesar de que las motocicletas Suzuki sean diseñadas y fabricadas para entregar un alto grado de seguridad, cuando hay imprudencia, no hay nada que garantizar. Por eso, a todos los motoristas sugerimos:
1. Si por casualidad, se da la oportunidad de celebrar informalmente, sin previo aviso, recuerde que es más importante llegar al destino que pasar un rato con los amigos y amigas.
2. Para el convivio de la oficina o de otra empresa, donde muy finamente lo han invitado, planifique su llegada… pero, especialmente, su salida. No vale la pena arriesgarse.
3. Con la cantidad tan grande de plataformas de movilidad, taxis, etc. no existe razón para manejar de al regresar de un convivio. Mejor coordinar la vuelta a casa o a seguir de fiesta, pero con alguien completamente sobrio al volante.
4. Si usted cree que, al tomar licor en cualquier presentación, le llega la “deliciosa irresponsabilidad”, tenga en cuenta que todo, todo… absolutamente todo, tiene consecuencias. Y cuando esas son malas, duelen aún más. Entonces, no evada su realidad. Actúe en consecuencia.
5. Evalúe el consejo de don Julio, quien dice: “Durante diciembre no tomo, porque hay una gran probabilidad de encontrarme con alguien embriagado, por lo que, al estar sobrio, podré solucionar la situación. Pero si yo también voy tomado, será un desastre total…”
Si usted quiere celebrar de verdad, eso deberá ser el 2 de enero, cuando amanezca en su cama, sano y con esperanza que el 2026 sea bueno, mientras, desafortunadamente, otros amanecerán en la cárcel, en el hospital o ya no verán el día.
